Durante el tiempo que llevo realizando mis prácticas de Educación Social en un instituto, me he dado cuenta de que, al menos aquí, se trabaja muy poco con la animación a la lectura o, mejor dicho, no se trabaja nada.
Creo que los centros de enseñanza son un lugar idóneo para aficionar a los niños a la lectura y que se deberían mover más tanto profesores como alumnos y, sobre todo, la educadora o educador, para realizar actividades de este tipo.
Resulta triste decirlo, pero la biblioteca en este centro se utiliza, normalmente, para llevar a los niños castigados o a los que están en programas educativos especiales a que realicen las tareas de clase; es decir, se usa como un aula más, pero realmente no suelo ver a gente por allí para lo que debería ir (buscar, consultar, leer libros).
En mi caso, como futura educadora social, si trabajara en un centro de enseñanza, una de las actividades que realizaría sería ésta, la de animar a la lectura. Además, entre las funciones para un educador social en un I.E.S. propuestas por la Junta de Extremadura, aparece precisamente la de encargarse de esto.